Dear Salaryman;

Allegra Pacheco
Curaduría: José Daniel Picado-García.
Inauguración: 17 de noviembre del 2023
17 de noviembre del 2023 al 30 de marzo del 2024
Sala 4
Dear Salayman;

A continuación, se muestra la evocación de una imagen que comienza a tomar forma hace algunos años, justo cuando la artista multidisciplinaria Allegra Pacheco llega a Tokyo, Japón. Ciudad en la que rápidamente se percata que también es habitada por una serie de cuerpos abatidos y agotados, dispersos en las aceras de esta metrópolis; de individuos vestidos en traje entero que, al caer la noche, caen postrados a lo largo de las calles de esta urbe. Estas personas son Salaryman; o, según su traducción literal al español, “asalariados”.

Estas escenas habituales, e incluso normalizadas en aquel entorno, captan profundamente la atención de Allegra; quien comienza a denominarlas y reconocerlas como “escenas de un asesinato”, de un “homicidio” ocasionado por la industria y las corporaciones. En ese instante, el interés por estos sujetos y sus historias conducen a Allegra a indagar y documentar, como una especie de agente externo y desconcertado, la vida diaria de estos trabajadores y los relatos que los definen –lo cual, se materializa mediante el documental homónimo: Salaryman –.

Surgen así, preguntas fundamentales como: ¿Qué es una cultura de trabajo? ¿Cuáles son nuestros límites en términos laborales? ¿Por qué y para qué trabajamos? ¿Cómo abordamos nuestros entornos laborales? ¿Cuál es el límite entre nuestra vida personal y nuestra vida laboral? ¿Cuál es el papel del trabajo en nuestras vidas? ¿Qué sucede cuando se trabaja de más? ¿Cómo se evidencia en nuestros cuerpos el cansancio laboral? ¿Cuáles son algunas consecuencias ocasionadas por el exceso de trabajo?

Con Salaryman, Allegra nos invita a considerar este tipo de interrogantes, al tiempo que nos retrata y nos adentra en una realidad no tan lejana; en una serie de dinámicas que podrían llamarse locales –en el caso de Japón–, pero que, paralelamente, podrían definirse como globales.Incluso, de alguna manera, nos posiciona en una serie de escenarios que nos permiten cuestionar las maneras en las que estas mismas condiciones habituales de ciertos contextos, pueden verse reflejadas en nuestra propia inmediatez.

A las “6:30am: levantarse. 7:30am: irse al trabajo. 8:50am: estar en el escritorio. 12:00md: almuerzo. 1:00pm: reunión. 4:00pm: otra reunión. 8:00pm: marcar salida. 9:00pm: beber con colegas. 10:00pm: beber con colegas. 11:00pm: … 11:30pm: correr para tomar el último tren; o para aquellos que lo perdieron, dormir en las aceras. 5:15am: remplazar la camisa en una tienda de conveniencia. 6:00am: repetir”. Así se ve la rutina de estos Salaryman; dinámicas frecuentes que son representadas en la cruda y potente reflexión que les dedica Allegra mediante Dear Salaryman; –un siguiente en dicho proceso de búsqueda y aprendizaje, en el cual, Pacheco se desprende del video como recurso principal y experimenta con otros medios–.

Así, este ejercicio curatorial, pretende conducirnos por una serie de catárticas observaciones sobre lo cotidiano y algunas de sus dimensiones más voraces ligadas al trabajo y a los entornos laborales.

En esta ocasión, la Sala 4 del MADC se convierte en un espacio donde se despliega un conjunto de diversas exploraciones planteadas por Allegra a través de distintos recursos y técnicas –tales como: fotografía, pintura, cerámica, instalación, performance y, por último, cine– y de sus experiencias, a modo de narradora omnisciente, de un fenómeno cultural personificado por medio de los Salaryman en Japón.

Así el cuerpo de trabajo que integra Dear Salaryman; se desarrolla con la intención de indagar sobre los aspectos más comunes de estas personas que han sufrido en carne propia las consecuencias del abuso laboral; de aquellas personas que día tras día personifican la idea del Salaryman. Mientras que, simultáneamente, nos conducen por una serie de reinterpretaciones esbozadas por Allegra, a partir de la representación de ciertos elementos con distintos significados y potentes connotaciones simbólicas, tanto para la sociedad japonesa como para su particular cultura de trabajo.

Específicamente, las obras seleccionadas se agrupan en dos conjuntos: el primero, se integra por una serie de fotografías y pinturas, elementos bidimensionales que se muestran como fragmentos de los hábitos diarios de los Salaryman y, por otra parte, el segundo, se constituye por una serie de objetos intervenidos o artefactos confeccionados a partir de símbolos recurrentes en la cultura de trabajo de los Salaryman.

En palabras de Allegra, “todos somos asalariados de una forma u otra, esa es la verdad”. Por lo tanto, esta muestra es un viaje por el complejo universo de los Salaryman, guiada por la perspectiva externa que permite Allegra. Sin embargo, Dear Salaryman; es un retrato colectivo de la cotidianidad; es la puesta en escena de un día en la vida de las personas asalariadas.

Dear Salaryman; es una carta personal elaborada por Allegra, dedicada a estas personas; es, en esencia, una suerte de homenaje a los Salaryman, a las personas trabajadoras. Es, indudablemente, un dispositivo para pensar introspectivamente: ¿Cuánto tiempo trabajamos?1 ¿Cómo vivimos nuestras vidas? ¿Cómo invertimos nuestro tiempo? ¿Cómo nos cuidamos en nuestros trabajos? ¿Qué nos define como personas?

“Es curioso: cuando se está en una oficina por 20 horas al día, no sabes para qué estás viviendo.”

(“It’s funny- when you’re at the office for 20 hours a day, you don’t know what you’re living for.”)

 


Reseña biográfica